sábado, 7 de abril de 2012


LA  CIUDAD DE MÉXICO NO ESTA PREPARADA PARA UN SISMO COMO EL DE 1985: SOCIEDAD MEXICANA DE INGENIERÍA ESTRUCTURAL

           Casi 20 días han transcurrido del último sismo que alertó  a los habitantes de la ciudad de México; un evento natural que nos ofrece la oportunidad de prepararnos mejor para el siguiente temblor. Sabemos que llegará, pero no sabemos cuándo.
             La gran interrogante es: ¿tiene la ciudad de México la capacidad de resistir un terremoto similar al de 1985? Dice el ingeniero Raúl Izquierdo que no; y agrega que aunque las normas que regulan las construcciones se volvieron más estrictas después de 1985, en la práctica no existe el control suficiente  para garantizar la seguridad de las estructuras.
              En entrevista, el presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural(SMIE) detalló que  la función básica  de estos profesionistas es salvaguardar la vida de las personas, su patrimonio, las inversiones y hacer una mejor ingeniería.
            ¿Pero cómo se relaciona el trabajo de los ingenieros estructurales con los sismos?
          Son ellos quienes supervisan que en cualquier construcción se cumplan las normas establecidas y no solamente acepten las condiciones impuestas por el arquitecto o el inversionista inmobiliario.  Ellos conocen bien el terreno que están pisando y los riesgos estructurales y materiales de un inmueble.
           El riesgo es mayor cuando los responsables de las obras, que supuestamente deben supervisar la correcta aplicación de las normas de construcción firman y llenan formatos sin recordar que de ellos depende la  vida de muchas personas.
        Una opción, que sugiere el presidente de la SMIE es que los directores responsables de obra obtengan una certificación avalada por una institución seria, como por ejemplo el Colegio de Ingenieros Civiles de México.

          Si las autoridades de la  ciudad de México trabajan de manera conjunta con los ingenieros estructurales por medio de una certificación, tendrán la certeza de que las construcciones se realicen con calidad y seguridad para los habitantes.
         Por ello, la tarea de los ingenieros estructurales y particularmente de la SMIE no se ha centrado sólo en anunciar los graves daños que conlleva un terremoto sino que han trabajado en colaboración con las autoridades.
         En un comunicado del 22 de marzo la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural alertó a las autoridades del Distrito Federal:“...el reglamento de construcción del DF está diseñado para sismos degran magnitud que nos afectarían gravemente. Por eso la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural está empeñada en que se ponga en marcha el Instituto de Seguridad Estructural del D.F., así como hacer obligatoria la certificación de ingenieros estructurales a fin de garantizar la seguridad de la población que vive en la Ciudad de México y otras ciudades ubicadas en zonas sísmicas”.

Sismo del 20 de marzo de 2012
         Conociendo los riesgos que representan los sismos de mediana y grande magnitud, la Sociedad Mexicana de Ingenieros Estructurales también  señaló: “El sismo ocurrido el 20 de marzo  en el estado de Guerrero y sus réplicas resultaron “benévolas” para las estructuras de los inmuebles y construcciones de la Ciudad de México.  La ubicación, la distancia al epicentro y el contenido de las frecuencias hace la diferencia entre uno que puede ser devastador como el de 1985 y otro como el del 20 de marzo o el ocurrido apenas en diciembre pasado”.
          Explica el ingeniero Raúl Izquierdo que la ciudad de México es la única urbe del mundo que sufre daños importantes por sismos que tienen su origen en zonas muy lejanas.

          Por lo anterior, los consejos de este grupo de expertos deben tomarse en cuenta para actuar en caso de sismo. He aquí algunas recomendaciones que pueden ser muy útiles cuando llegue el momento.

         El primer paso a saber en qué zona sísmica nos encontremos. La ciudad de México se divide en tres zonas para cuestión sísmica: lomas o terreno firme; donde la sismicidad es más baja por ejemplo la zona de Santa Fe o Interlomas, aquí el mayor riesgo son las construcciones sobre cavernas.

         Después sigue la llamada zona de transición, donde empieza el área de arcilla que quedo del lago original de la cuenca del Valle de México, por ejemplo donde están asentadas las colonias Condesa, Narvarte y del Valle, etc.

        Finalmente tenemos la zona del lago que es la más vulnerable; como ejemplo tenemos la Zona Rosa, Reforma, Cuauhtémoc, Iztapalapa; es aquí donde los efectos sísmicos son mayores.
















Detalla el presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural que conocer la zona en que habitamos será primordial al momento de decidir cuáles son las áreas de seguridad.

         Si luego del sismo del 20 de marzo notamos grietas en casa debemos estar alertas. Si las grietas son inclinadas sobre cualquier muro significa que la resistencia de carga de ese muro es muy poca. Si la grieta en el muro tiene la forma de “X” es señal de que el muro va a colapsar. Por eso es importante buscar los lugares más seguros de casas y edificios.

       Y los lugares seguros no siempre están fuera de los inmuebles, pues los cables de alta tensión y los cristales se convierten en peligro para quienes se refugian en la calle.



Indica el ingeniero Raúl Izquierdo que para la gente que está en los niveles de Planta Baja, 1, 2 y 3 de un edificio lo ideal es tener ya un lugar seguro y salir del edificio puesto que tienen 50 segundos aproximadamente antes de que empiece la parte más intensa del sismo.

      Para quienes están del cuarto piso en adelante, lo ideal es buscar un mueble pesado como una mesa, un estante o bien una columna, para que en caso de que colapse el edificio; seguramente quedará un hueco que permita sobrevivir.  Lo anterior tiene que ver también con el tiempo de duración del sismo puesto que si intentamos salir desde estos pisos la parte más fuerte del temblor podría sorprendernos en la escalera o en alguna parte del camino.  Lo ideal es desalojar después el lugar y proceder a su revisión.

        En el caso de las casas que fueron construidas con castillos de varilla, tabique, concreto; el ingeniero Izquierdo precisa que es recomendable permanecer junto a una columna.

       Finalmente, el vocero de los ingenieros estructurales alerta a prestar atención en aquellos edificios de departamentos de cuatro o cinco pisos donde la planta baja funciona como estacionamiento; puesto que para tener más espacio no se cuenta con suficiente soporte en la base y la carga de los departamentos resulta demasiada.






Edificio de la colonia Condesa afectado por el sismo del 20 de marzo de 2012




Todos estos consejos no deben echarse en saco roto. Tenemos que estar preparados lo mejor posible para actuar en consecuencia; asimismo necesitamos confiar en los especialistas tales como los ingenieros estructurales, no confiar sólo  en el albañil, quien “a ojo de buen cubero” pueda decirnos cómo va quedando nuestra casa. Y más importante, demandar a las autoridades el cumplimiento y verificación de las normas de construcción; evitar las mordidas y la corrupción para que pase el permiso de construcción.

viernes, 23 de marzo de 2012

¿Terremoto de gran magnitud en México?

Hoy 23 de marzo los habitantes de esta Ciudad de México platicamos en uno o varios momentos del día sobre esta semana tan "movida", a causa del fuerte temblor que se registro el martes pasado  y de la cantidad de réplicas que se registraron posteriormente.

Hasta las 7:00 am de hoy se han reportado 123 réplicas, y de acuerdo con el director del Servicio Sismológico Nacional, el Dr. Carlos Valdés, éstas disminuirán conforme avancen los días; dijo el experto que es similar a la cicatrización de las heridas. En este caso, la fractura ocurrida en la región de Ometepec, Oaxaca comienza a cerrar y recuperarse.

¿Pero qué nos dejo este sismo reciente y qué debemos esperar para el futuro?
 
Éste no fue el "gran sismo" que los especialistas esperaban. En entrevista radiofónica con Carmen Aristegui, Carlos Valdés dijo que la  ubicación geográfica de México lo sitúa en una zona de alta sismicidad, es decir de constantes temblores; por ejemplo, en 2011 se contabilizaron 4160 eventos, es decir entre 10 y 12 sismos diarios.   http://www.noticiasmvs.com

"Esta es la factura que tenemos que pagar los mexicanos por vivir en este maravilloso país", afirma el Dr. Valdés. 

En la experiencia que vivimos el pasado martes 20 de marzo, fue posible comprobar que la respuesta de la gente fue la correcta; claro que hubo episodios de crisis nerviosas, casos de empresas como el centro de atención telefónica de Santander que no permitieron el desalojo de sus oficinas, peligrosos cables de electricidad que servían de techo para cientos de personas que buscaron resguardo en las calles lejos de las construcciones, pero definitivamente, fue una oportunidad que nos dio del planeta Tierra y prepararnos para futuros sismos.

Este sismo nos dejo la posibilidad de aprender más acerca del comportamiento de la naturaleza y aunque no sabemos cuánto tiempo, podemos empezar desde hoy a planear acciones para prevenir mayores daños en caso del "gran sismo".

Recomendó el Dr. Valdés que debemos explicar a los niños en edad escolar que en caso de un fuerte movimiento telúrico es importante permanecer en la escuela y esperar a que lleguen por ellos, en caso de que la ciudad colapse por cuestiones de tránsito, semáforos descompuestos, fallas en el servicio telefónico; seguramente muchos llegaremos corriendo o caminando por nuestros hijos. 
 
"El triángulo de la vida" verdad o mentira. 

Esta propuesta de seguridad ante un terremoto proviene de Estados Unidos, informa el director del Sismológico Nacional, donde las construcciones son más ligeras, no como las nuestras donde el concreto y la varilla son los ingredientes principales. Si un edificio de 10 pisos se cae si estamos junto a la mesa o la cama va a aplastarlo; es mejor guiarnos, recomienda el Dr. Valdés por nuestro instinto. Es importante considerar en que piso, que tipo de construcción es; identificar dónde hay mejor estructuración, las columnas de los edificios están donde hay escaleras y elevadores.

Definitivamente en México no aplica el uso del "triángulo de la vida". Es posible que en otras regiones sea una medida de seguridad viable, pero aquí no. Lo mejor es ubicar SIEMPRE las salidas de emergencia, las escaleras, alejarse de las ventanas y lo más difícil para muchos, mantener la calma. 
¿Cuándo sucederá el gran sismo?

Es imposible para los seres humanos, hasta ahora, predecir cuándo ocurrirá un terremoto. Pero los mexicanos sabemos que ocurrirá en algún momento. Puede ser hoy o puede ser en el transcurso de los siguientes 10 años. 

He aquí la explicación de por qué sabemos que sucederá y no se trata de magia o predicciones, sino de ciencia

Existe una brecha sísmica en Guerrero, un sitio ubicado entre Acapulco y Petatlán, muy cerca de Ixtapa-Zihuatanejo. El 16 de diciembre de 1911 sucedió el último terremoto proveniente de esa región, así que durante 100 años se ha acumulado energía que tarde o temprano será liberada. 

Además de ese dato, hay que tomar en cuenta que estamos hablando de una zona ubicada 100 kilómetros más cerca que la ciudad de origen del terremoto de 1985. En 1957 y 1979 se registraron dos sismos similares en tamaño y cercanía al del pasado martes 20 de marzo. Del de 1957 nuestros padres y abuelos nos cuentan lo que sucedió; pero el de 1979 existen pocos recuerdos puesto que ocurrió a las 5:00 a.m.; sin embargo se cayeron tres edificios de la Universidad Iberoamericana ubicados en la colonia Campestre Churubusco. Murieron dos empleados de esa institución.

Estos sismos han iniciado a los lados de esta brecha, pero queda aún la parte central de esta zona. Explica el Dr. Valdés que sabemos el lugar y la probable magnitud pero NADIE puede decir cuándo va a ocurrir este sismo.

La longitud de la zona nos da la magnitud, por lo que podríamos alcanzar un registro de entre  8 y 8.2 grados Ritcher, pero debemos considerar que estamos 100 km más cerca que del terremoto de 1985 por lo que puede sentirse más fuerte y puede durar más tiempo, esta combinación daña más las estructuras. 

Señala el Dr. Valdés que puede ocurrir dentro de 10 años o este año, nadie lo sabe, pero las probabilidades de que ocurra en la siguiente década es de entre el 85 y 90 por ciento.  

Sin embargo, agrega contamos con una herramienta que ha sido criticada, subestimada y se trata del sistema de alerta sísmica cuyo funcionamiento ha sido puesto en duda en los recientes sismos. Que si no suena, que nadie la escucha, que no tiembla en las costas de Guerrero, etc. Pero dice Carlos Valdés es precisamente por ese "gran sismo" que existe la alerta. El sistema está instalado dónde se considera que la fractura podría provocar un terremoto de graves consecuencias.

De ahí que los simulacros sean también una oportunidad para conocer que haremos cuando cualquier movimiento de la Tierra nos tome por sorpresa.

Además de lo anterior, el experto recomienda una medida que pocos conocemos: saber en qué zona sísmica vivimos. Así como nuestro código postal, saber dónde estamos parados, literalmente, nos ayudará a saber qué hacer en caso de que suceda un temblor, cualquiera que sea su magnitud.

Existen tres zonas sísmicas: 1, 2 y 3, ésta última subdividida en A, B y C. La zona 1 es la parte más dura de la capital, como Ciudad Universitaria y la zona 3C es la de mayor riesgo como es el centro de la ciudad de México, y específicamente las zonas de los lagos. 

Por ejemplo, si un sismo se siente de manera leve en Ciudad Universitaria, la amplificación en la zona del aeropuerto será 40 veces más fuerte. 

México es un país activo sísmicamente, tenemos que aceptarlo y estar preparados para actuar en consecuencia. Este no fue el "gran sismo", que no sabemos cuándo ocurrirá. Lo importante es compartir con el mayor número de personas, familiares, amigos, compañeros, el conocimiento que tenemos sobre el tema. No propagar rumores ni provocar pánico. Solamente con la prevención y la experiencia podremos evitar catástrofes evitables.